Cuando un cliente no sólo está contigo por que le gusta tu producto o servicio, sino que también está encantado de trabajar contigo y considera que eres un colaborador o alguien más de su empresa por cómo te involucras significa que ha surgido «el amor». Sí, quizás suene muy cursi, pero llegado ese momento, significa que le importas y se ha vuelto un «embajador» de tu marca. La pregunta es: ¿Qué has hecho diferente a otros para merecerlo? ¿Cómo habéis llegado a ese punto? A continuación te contamos todas las claves para entender cómo se crea esta relación.

Está claro que el hecho de «enamorar» a un cliente y convertirlo en un embajador de tu marca no pasa de un día para otro. Hay algunas premisas que tienen que darse sí o sí, como que tu producto o servicio sea lo que necesita; que el producto siempre esté en buen estado y cubra sus expectativas; que esté en el tiempo y forma en que lo solicita; que tenga una buena atención por parte tuya y de tus empleados… Pero, vamos un paso más allá: ¿Cómo se enamora a un cliente? ¿Cómo se convierte un cliente en un embajador de tu empresa?

Básicamente después de mucho trabajo y de basarnos en el principio universal: «Trata a los demás cómo te gustaría que te tratasen a ti mismo»… Hay algunas otras cosas que pueden hacer la vida de tu cliente un poco más feliz.

A continuación, te contamos 10 ideas con las que seguro que consigues enamorar a tu cliente y que sea un «embajador» de tu empresa allí dónde vaya:

1. Kit de bienvenida

A todos nos encanta cuando compramos algo nuevo y lo desempaquetamos por primera vez. Es muy importante esa primera sensación que tenemos al abrir el paquete, si se trata de un artículo. Si es un servicio, puede ser una carta manuscrita o un e-mail de bienvenida explicándole algún detalle del servicio que ha contratado, recordándole los horarios, las personas de contacto,  poniéndonos a su disposición…

No es imprescindible que lo acompañe de un regalo extra, sólo el detalle y la sorpresa del kit de bienvenida es suficiente. Claro está que siempre es de agradecer cualquier  recuerdo, puede ser algo sencillo, como una pegatina, un calendario con fechas importantes, una muestra gratuita u otro producto de la compañía que no haya comprado; un descuento especial para otro servicio… Todo depende del producto o servicio del que se trate, lo importante es impactar y dejar un buen primer recuerdo, ya sabe lo que dicen: “No hay una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión”.

2. Recuerde las fechas importantes

Es muy de agradecer cuando se recibe una felicitación de cumpleaños, cuando le llega un detalle o una nota manuscrita agradeciendo la fidelidad a una marca o empresa, o cuando inesperadamente, alguien le felicita por el nacimiento de un hijo, por algún logro especial de su negocio o, sencillamente, por el aniversario de su empresa.

3. Háblele en su mismo idioma y conozca lo que es importante para él

Dos personas que hayan comprado el mismo producto pueden tener motivaciones diferentes, necesidades distintas por las que han contratado el servicio. A cada uno le ha llegado el mismo mensaje de una manera diferente, le ha «tocado» una fibra distinta. Es importante conocer a su cliente, de qué manera le gusta que le traten y qué detalles son importantes para él. De ese modo, podrá comunicarse de una manera eficaz, estar seguro de que entiende el mensaje como pretendía que le llegase, que lo hace suyo.

4. Comparta beneficios de aliados o colaboradores

Muchas veces cuando un cliente está interesado sólo en un producto o servicio de nuestra empresa no es útil ofrecerle descuentos o muestras de otros productos a la venta, pero sí puede encontrar interesante tener un descuento o un trato especial para comprar un servicio relacionado o un producto que pueda complementar al suyo y que su empresa no venda.

En estas ocasiones puede ser de gran utilidad ofrecer colaboraciones especiales con otras empresas de las que tu cliente pueda disfrutar sólo por ir de su parte, ofrecerle un beneficio adicional.

Cliente

5. Tenga un detalle inesperado

El efecto sorpresa es indispensable para que quede en el recuerdo. Puede ser algo relacionado con sus hobbies o un libro que le haya gustado mucho o que por alguna razón le haya recordado a esa persona… Puede aprovechar el momento para hacerle un regalo que valga para «reeducar» o para incentivar una acción, por ejemplo: un calendario con fechas importantes en las que puede visitar su web para hacer regalos, o con la fecha en la que tiene citas en su consulta o negocio…

6. Responda rápidamente a sus cuestiones y dudas

En ocasiones dejamos algo para después porque pensamos que no es urgente o no es tan importante como para resolverlo cuanto antes y esto puede ser un error fatal con nuestros clientes. Lo que para nosotros no es importante o no tiene urgencia puede que sí que la tenga para un cliente, que esté esperando nuestra respuesta para tomar una decisión o que de nuestra rápida respuesta dependa otro negocio o simplemente, solucione algo que para él sí es urgente. Muchas veces estamos tan acostumbrados a lidiar con dudas, problemas y reclamaciones que les restamos importancia. Es en ese momento donde podemos estar perdiendo la confianza de nuestro cliente.

7. Premie la lealtad

Si un cliente es importante para su negocio, hágaselo saber. No dé por sentado que ya lo sabe, recuérdeselo. No sólo hay que ser bueno, sino que hay que parecerlo… Puede, además, incluir un descuento especial en el próximo pedido, un regalo o un trabajo gratuito, como la entrega exprés en el próximo pedido o un trámite a coste 0.

8. Llamadas de seguimiento

Hay momentos en el día a día que pueden ser de vital importancia para nuestro cliente y que no conocemos, tanto para bien como para mal. Sería interesante llamar a nuestro cliente de vez en cuando para saber si está contento con nuestros servicios o productos, si necesita algo más que no le estemos ofreciendo, si se siente bien atendido por nuestro equipo…

Pueden parecer detalles sin importancia, pero muchas veces cuando un cliente deja de trabajar con nosotros no es por algo que haya ocurrido que sea muy importante: es la suma de varios detalles que no le han dejado una buena sensación, cositas pequeñas que le han dejado mal sabor de boca y que un día determinado hay una que «colma el vaso». Por ello, es importante saber cómo está nuestro cliente, tener un feedback para tratar en el momento los pequeños problemas y poder solucionarlos, una encuesta de satisfacción periódica también puede ser una buena solución.

9. Proporcione referencias de otros clientes

Hoy en día que está tan de moda los grupos de ‘networking’, donde uno va a dar a conocer su producto o servicio a un grupo de personas que a su vez, vienen a hablarnos de sus negocios para intentar hacer negocios entre unos y otros; sabiendo la importancia y lo complejo que puede ser conseguir clientes, facilíteselos a su cliente, pásele referencias. Muchas veces un cliente nos pregunta si conocemos a alguien que haga tal o cual cosa, que venda un producto en concreto o que pueda ayudarle con un servicio… aproveche estos momentos para referenciar a otros clientes y ayudarles a generar negocio.

10. Manténgalos informados

Informe a sus clientes de los cambios que haya en su sector, en sus productos, descuentos especiales, nuevas circunstancias o cambios legales que puedan influirles de algún modo. O, simplemente, de si se ha incorporado alguien nuevo al equipo o si alguien de su empresa ha tenido un bebé… Está claro que no podemos hacer partícipe a nuestros clientes de todo lo que acontece en el día a día, pero muchas veces olvidamos contarle a nuestro cliente cambios importantes, y es un factor determinante para humanizar nuestra marca y para fidelizar a nuestro cliente.

Si te has quedado con dudas o te gustaría consultar cualquier tema con nuestro equipo de asesores, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el 91 395 23 58 o bien a través de blog@ceriosrosas.com.

Cristina Pérez

Cristina Pérez

Responsable Comercial y Marketing

Call Now Button