Te acabas de comprometer y estás planeando tu boda, pero te surge una duda primordial ¿es mejor casarse en gananciales u optar por la separación de bienes? A lo largo de este artículo te explicamos las principales diferencias entre ambas para que puedas elegir cuál es la mejor en tu caso.

Lo primero que tienes que tener claro es que son dos regímenes diferentes y debes elegir uno u otro. Si no eliges ninguno, se aplicará por defecto el que rija en cada comunidad, en Madrid se aplica por defecto la opción de gananciales. Existe un tercero, régimen de participación, pero casi nunca se aplica ya que es muy similar al de gananciales, sólo se diferencia en que no existe la propiedad, solo da derecho al disfrute de los bienes.

1. Régimen de gananciales

 

Estar casado en gananciales, significa que cada uno de los cónyuges es propietario del 50% de los beneficios que se obtengan a partir del momento en el que se contraen matrimonio, es decir, todo el patrimonio que generen durante el matrimonio será de ambos a partes iguales.

En cambio, todo lo que tuvieran por separado antes de la boda no formará parte de ese 50%, ya que serán propiedad individual del beneficiado, son conocidos como bienes privativos.  Tampoco entrarán en la sociedad de gananciales las herencias y donaciones.

Por ejemplo, si uno de los dos se compra una casa de la cuál ha pagado ya el 70% antes de casarse, será un 70% privativa y un 30% en gananciales, si se produce una separación el que la compró tendrá un 85% de la vivienda y la otra personal un 15%.

matrimonio

En caso de disolución del matrimonio, los bienes se reparten a partes iguales, al no ser que existan capitulaciones matrimoniales especiales. En caso de fallecimiento de uno de los cónyuges, el otro se queda automáticamente con la mitad de los bienes, la otra mitad dependerá de la existencia del testamento y de descendientes o ascendientes.

2. Régimen de separación de bienes

En este régimen cada cónyuge tiene su patrimonio, debe hacerse de mutuo acuerdo y es obligatorio registrarlo bajo capitulaciones matrimoniales ante notario. Las capitulaciones matrimoniales son el contrato, en ellas se establecen las normas que regirán la relación económica del matrimonio, es muy importante resaltar que se pueden modificar en cualquier momento. Si se opta por está opción es recomendable realizarlo antes de la boda y se deberá presentar en el Registro Civil en el momento que se haga la inscripción de matrimonio.

gananciales

La separación de bienes supone la separación de los patrimonios de ambos en su mayor parte, es decir, todos los bienes que esa persona tenga antes de casarse como los que obtenga después de contraer matrimonio, son suyos, no se dividirán entre los dos.

Este régimen es recomendable si uno de los dos realiza una actividad comercial o profesional, o es administrador de una sociedad y que esta situación pueda poner en riesgo su patrimonio, ya que al optar por está opción se evita el riesgo de que se vea perjudicado el patrimonio del otro por una mala acción de uno de los miembros de la pareja. En este régimen las de deudas de uno de los cónyuges no pasarán a la otra parte, ni llegarán a afectar a su patrimonio.

Si por desgracia, el matrimonio no funciona, es mucho más sencillo de disolver si se está casado en separación de bienes. En caso de fallecimiento de una de las partes, sin existencia de testamento y con descendientes o ascendientes, la otra parte solo heredará un tercio de los bienes en usufructo.

Si todavía no sabes que opción elegir, te hacemos un pequeño resumen con las principales diferencias:

  1. Deudas: Si te casa en gananciales, las deudas contraídas por una de las partes se trasladarán al matrimonio. En cambio, si optas por la separación de bienes, sólo afectará al cónyuge que acarre la deuda, nunca afectará al patrimonio de la otra parte.
  2. Ganancias: El dinero que ganes en gananciales será de ambos, no importa la procedencia (Excepciones: herencias y donaciones). En cambio, el dinero que gane cada uno en separación de bienes será de cada uno, no pertenecerá a la sociedad.
  3. Compras realizadas durante el matrimonio: En gananciales será de ambos al 50%, en cambio, si estás casado en el otro régimen, cada uno será dueño de lo que haya comprado.
  4. Obligaciones: Si estás casado en gananciales la gestión y administración de los bienes corresponde a partes iguales a ambos, por el contrario, en separación de bienes, cada parte responde con sus deudas y obligaciones.
  5. Divorcio: con la primera opción, los bienes y patrimonio acumulado durante la vida conyugal se repartirán al 50% entre ambas partes, al no ser que hayan firmado capitulaciones matrimoniales especiales. En separación de bienes, es más sencillo, ya que el patrimonio está separado desde el primer momento.
separación de bienes

Sea de un modo u otro, lo importante es hablarlo antes del matrimonio y tener previstas las distintas situaciones que puedan acontecer y cuál sería el mejor modo de afrontarlas de una u otra manera. En muchas ocasiones la pareja tiene situaciones especiales (negocios que ya están en funcionamiento, deudas anteriores, divorcios anteriores y pensiones de manutención…) en las que convienen buscar asesoramiento especializado para hacer las cosas de manera que ninguno de los contrayentes se pueda ver perjudicado en el futuro, y sobre todo, si estás a punto de casarte, te deseamos un feliz matrimonio.

Mónica López

Mónica López

Asesora Marketing

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